Mostrando entradas con la etiqueta sexualidad masculina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sexualidad masculina. Mostrar todas las entradas

domingo, 23 de febrero de 2014

Tengo 40 años y dos hijos. Me divorcié hace cinco años y desde entonces sólo he tenido parejas casuales, con las que he llegado a la intimidad, pero sin mucha frecuencia, lo que me ha llevado a masturbarme más de una vez. Eso no me preocupa, lo que me hace pensar es el hecho que desde hace más de tres años sólo llego al orgasmo cuando me masturbo y no cuando estoy con mi pareja. La situación me incomoda, ¿qué debo hacer? ¿Debo buscar posiciones? ¿Masturbarme cuando estoy con mi pareja?

La masturbación es la forma quizá más sencilla de obtener placer, puesto que no hace falta nada ni nadie para conseguirlo. Frente a las descalificaciones de otras épocas, la masturbación hoy día es considerada como un elemento importante en el aprendizaje sexual, no existiendo evidencia científica que permita hablar de trastornos físicos como consecuencia de ésta. Las ideas, de que quien se masturba se vuelve loco/a, sonso/a no tienen ningún fundamento, como tampoco son ciertas las ideas de que quien lo hace, no quiere contacto sexual con otras personas, lo cierto es que el autoerotismo nos ayuda a conocernos como personas sexuales y se puede experimentar fantasías sin hacernos daño o dañar a otra persona.

A veces se ha considerado que la masturbación en los adultos, aun en los que disponen de pareja estable, podría ser un indicador de las dificultades para conseguir una completa gratificación sexual por otros medios. No se puede negar que muchas personas jóvenes y no tan jóvenes, se masturban porque se sienten excitados o simplemente tratan de conseguir placer, aún señalando que su vida sexual con su pareja es satisfactoria.

Quizás lo que te está pasando es que has llegado a compenetrarte tanto con tu cuerpo, en tu masturbación, porque tienes tu ritmo, tus momentos y las cosas van según tu velocidad, te llego a agradar tanto que se te está dificultando con tu pareja (o parejas casuales) tener una relación sexual placentera, porque estás queriendo vivir lo que experimentas cuando te masturbas, lo recomendable siempre es conversar con la pareja, sobre tus ritmos, como te gustaría, tener relaciones sexuales, y que además te generen bienestar emocional y afectivo y no solo una descarga fisiológica. De no ser posible, siempre es recomendable asistir a un especialista que les ayude a dialogar de este tema y sobre todo a trabajar contigo, ya que puedes llegar a bloquear tus relaciones interpersonales y preferir masturbarte que una relación con otra persona. Y ahí el problema se complica y el recurrir a un especialista es una necesidad evidente.

Soy un estudiante de la universidad de 23 años. Estoy preocupado porque sólo me excito viendo películas triple XXX. Comencé a ver ese tipo de películas desde que era preadolescente, con uno amigos del colegio. ¿Necesito un médico?

Mi querido amigo, tu pregunta confirma lo que hace mucho tiempo está pasando con muchos jóvenes y adolescentes, que el acceso libre y gratuito a la pornografía (internet, vídeos, revistas) está cambiando enormemente la forma en que disfrutamos de la sexualidad, hasta el punto de volverla una adicción que va minando la vida sexual.

Cuando un adolescente consume pornografía compulsivamente, se va acostumbrando y  buscando amoldarse a las actitudes y situaciones que mira. Sin considerar que la pornografía muestra un cuadro poco realista de la sexualidad y que crea una serie de expectativas que nunca se cumplirán en la vida real, no enseña cómo debe hacerse el amor en pareja para que resulte satisfactorio para ambas partes, lo cual va generando un problema en los jóvenes que tiende a agravarse cuando llegan a ser adultos. Esto porque su cerebro se acostumbra a ello y, cuando se enfrentan a la cruda realidad, se les dificulta satisfacer a sus parejas y a ellos mismos.


Si definitivamente encuentras solo excitación sexual viendo pornografía, lo más recomendable es que busques un especialista y te hagas psicoterapia y puedas tener un reaprendizaje sobre la sexualidad. Debes suprimir el consumo de pornografía, desear dejarlo y desafiarte a vivir la sexualidad alejada de estas películas, que en tu casa te alejaron de lo maravilloso que es generar fantasía y ensueños con una persona real y no con un imaginario que solo te genera dolor, inseguridad y soledad.

Me gustan ver películas eróticas protagonizadas por una mujer y dos varones, ¿existe el riesgo de que me pueda volver gay? Veo ese tipo de películas con frecuencia porque soy soltero, ¿estoy haciendo mal?

El ser Gay, Bisexual, parte del hecho de sentirlo, desearlo y no de la simple vista de películas pornográficas. Lo realmente llamativo es el consumo de estas que no es nada bueno, ya que su excesivo consumo, es la tumba de la capacidad de gozar del sexo, de disfrutar de tu sexualidad de una manera plena y satisfactoria, ya que en esas películas lo que prima es la humillación, sometimiento de la mujer por el hombre. Se la muestra como esclava, como objeto y que solo es capaz de sentir placer al tener uno, dos o más hombres y que todos la penetren y que le hagan sentir dolor, lo cual obviamente difiere abismalmente de la realidad, ya que hacer el amor, y estar con una persona el dolor y sufrimiento, donde los sentimientos están totalmente borrados completamente, lo cual está totalmente alejado de la realidad.

La pornografía muestra un cuadro poco realista de la sexualidad y que crea una serie de expectativas que nunca se cumplirán en la vida real Se aprende a humillar a la mujer, generando el imaginario que todas las mujeres son así, con la excepción de su madre, la única según los hombres que no es una trabajadora sexual. Y las demás son. Que lamentable tratar de repetir una película para disfrutar… Esto porque el cerebro se acostumbra a ello y, cuando se enfrenta a la realidad, se dificulta satisfacer a sus parejas y a ellos mismos. Piénsalo amigo el consumo de la pornografía solo mella tu capacidad de amar honestamente.

SEXUALIDAD MASCULINA

miércoles, 20 de noviembre de 2013

MITOS Y CREENCIAS SOBRE LA SEXUALIDAD

La sexualidad ha sido objeto de muchas creencias y falacias y en raras ocasiones se ha sometido a investigación científica, incluso la moderna cultura occidental está plagada de ideas deformadas al respecto. Los Mitos Sexuales son un reflejo del "oscurantismo" con el que nuestra sociedad trata la sexualidad. Es la falta de información verídica la que crea estas creencias erróneas
que atentan contra la forma de vivir nuestra sexualidad, llevándonos a pensar que somos inadecuados/as, inadaptados/as o anormales.

En el caso de los hombres los mitos más frecuentes que se escuchan son: Cuanto mayor sea el tamaño del pene mayor placer se obtiene y mayor placer se proporciona a los demás; Un hombre con pene muy grande tiene mayor potencia sexual que otro que tiene un pene más pequeño; La satisfacción sexual de la mujer depende del tamaño del pene; Un hombre siempre está dispuesto y debe llevar la iniciativa en las relaciones sexuales; Un hombre no debe decir nunca que "no" al sexo; Un verdadero hombre no llora ni expresa sus sentimientos; Cuando el hombre eyacula termina la relación sexual; Por naturaleza los hombres tienen mucho más deseo que las mujeres.

domingo, 5 de mayo de 2013

MI HIJO ES HOMOSEXUAL QUÉ HAGO


En algunos momentos de hacer terapia, llegaron papás y mamás con esta preocupación de cómo ayudar a su hijo/a que les confeso o descubrieron que es homosexual[1], sentían que el mundo se les venía encima, era como si hubieran recibido una sentencia de muerte, lo cual los incomodaba y los hacía sentir defraudados de su hijo/a y de sí mismos, porque la pregunta que se hacía era ¿en qué he fallado? ¿Por qué me pasan estas cosas a mí? ¿Puedo hacer algo para cambiar a mi hijo? ¿Seguro que si conoce a una buena chica todo cambiara? Y no faltaban quienes responsabilizaban a otra persona ¿es que desde que se junto con ese chico ha cambiado? ¿Es que esa… tiene la culpa lo dejo y él se decepciono de la vida y de las mujeres? ¿Tanto que hablan de esas cosas mi hijo/a ha tomado esa vida?  Solo por hacerme renegar o por contrariarme ha decidido esa vida… bueno como leerán puedo escribir cientos sino miles de argumentos que dan los padres para negar, invisibilizar y hasta justificar la homosexualidad de su hijo/a. Esto porque aceptar la homosexualidad  de un hijo/a es tan difícil pero no imposible, por eso hacerlo es demostrar el amor que tenemos hacia nuestros hijos.

CONOCIENDO EL PROCESO ERÓTICO DE LOS HOMBRES


El no conocer cómo es el proceso erótico de hombres y mujeres, nos genera dificultades al momento de las relaciones sexuales, porque uno espera algo de la otra y viceversa, y no se cumplen esas expectativas o se realizan prácticas de las que se han hablado o escuchado, pero que no se conocen ni en teoría, sin embargo se hace gala de conocerla en la práctica. Es así que las personas interpretan de forma muy diferente sus respuestas sexuales, incluso llevan a cabo comportamiento que pueden ser muy distintos. Algunas personas jadean, gritan, hacen diferentes ruidos, así como los que no emiten ningún sonido, algunas personas realizan movimientos corporales otras apenas y lo hacen. A pesar de estas diferencias, la forma en que responde el organismo ante la excitación sexual y el orgasmo en esencia es idéntico, esto no quiere decir que sea mecánico, sino que los órganos que intervienen son los mismos y su actuación es similar, por lo que el conocerlos en pareja, podría ser un elemento para fortalecer la relación.

¿LA PRUEBA DE AMOR?



Es el “gran momento”, el “hito” que marcará el paso a una nueva y definitiva dimensión en la vida sexual. Quizá por ello esta “primera vez” se lo ha imaginado social y culturalmente como un  momento “maravilloso”, “único”, “mágico”. Existe un supuesto que toda persona sabe de forma espontánea cómo es y cómo realizar la relación sexual coital, que no tiene nada que aprender y basta con que se dé la ocasión para que el resultado sea “satisfactorio”.

Estos imaginarios se contradicen al tener conversaciones de café, de universidad, de colegio y sobre todo en el consultorio, porque en muchos casos son todo lo contrario. Con frecuencia se refieren a esta primera vez como “…tanto lio para eso…” “…estuve con mucho miedo que no disfrute nada…” “… fue tan rápido que solo pensaba en terminar…” “… ja ja ja no sabía cómo ni por dónde empezar y recordaba lo que decían mis amigos y lo que vi en alguna película” “… solo hice como vi en películas y me dijeron los cuates cómo se debía hacer…” “… cuestión de entrar y salir y pare de contar…” Aunque el amor y el afecto sean insuperables y cada miembro de la pareja desee satisfacer al otro, es frecuente que no sepan cuáles son los deseos de su pareja y menos aún cómo satisfacerlos. Si a esto se añade el que las condiciones en que suele llevarse a cabo esta “primera vez” no son las idóneas, es difícil que esta sea algo maravilloso ¿Verdad?

domingo, 31 de marzo de 2013

ALGO SOBRE LA SEXUALIDAD DE LOS HOMBRES



A hombres y mujeres la sociedad nos ha ido construyendo para pensar que los testículos y el pene son el atributo masculino por excelencia, la idea de que tenerlos hace la diferencia y marca la “superioridad” de unos sobre otras y otros. El poseerlos impone la violencia, insensibilidad, dureza emocional, el placer es para los hombres las demás son instrumentos para llegar a ese placer, poca demostración de afectos y despreocupación de las demás personas. Generando una visión machista, es decir, un conjunto de actitudes y prácticas aprendidas sexistas vejatorias u ofensivas llevadas a cabo en pro del mantenimiento de órdenes sociales en que las mujeres son sometidas o discriminadas en todos los niveles, además que a los hombres se castra la emocionalidad y solidaridad hacia las demás personas.

La sexualidad se construye a partir del momento de nacimiento y se la experimenta en el transcurso de nuestra vida, hasta que morimos.  A medida que se va creciendo, va llenándose de elementos que la hacen más compleja, y da la oportunidad de decidir sobre nuestro cuerpo, afectos, pase lo que pase. La sexualidad masculina es sometida y confundida por las exigencias, presiones y normas que la sociedad tiene sobre el cuerpo, los varones deben asumir ciertas formas de conducta propias de “su sexualidad” como ser: machista, de heterosexualidad obligatoria, toda manifestación de poder y sexualidad se reduce al coito y al placer genital, devalúa la masturbación y obliga a los hombres a sentir deseo constante hacia las mujeres

La identidad masculina se ha construido históricamente en oposición a la identidad femenina, los comportamientos femeninos son mal vistos en los varones, lo cual es por demás obvio que afectará en su relación y visión de las mujeres, ya que al nacer autoafirmado socialmente, y se lo va educando evitando cualquier comportamiento femenino, existe ya una incorporación de desvalorización de las mujeres. De ahí que sus comportamientos y valoraciones hacia las mujeres sean de minusvalía lo cual obviamente genera relaciones conflictivas de amistad, de pareja y laboralmente con las mismas. Ya que en sus prácticas conscientes o inconscientes se evidenciará esa desvalorización hacia las mujeres.

Otra de las exigencias que el hombre tiene es la de tomar la iniciativa sexual, siendo entrador, hablador y conquistador y no dejar pasar ninguna oportunidad. Se mete en la cabeza de los varones la idea de que las mujeres lo único que quieren es acostarse con él para tener coitos, llegando al extremo del consumo de la prostitución que los hace actuar como un macho, que se sirve del cuerpo de una mujer como recipiente, como objeto, a excitarte sintiendo poder sobre el cuerpo de una mujer. Hay una frase común que el hombre podría decirle a la mujer en las preliminares: "te voy a hacer sentir mujer", o hablando de la relación con ella para un tercero dice: "la rompí toda", si bien trata de referirse a la potencia de su órgano, sólo dice de la condición de su deseo y de la posibilidad de su goce. La hizo pedazos, el hombre goza del cuerpo de la mujer haciéndola pedazos, goza de una parte. Convirtiéndose la sexualidad en un terreno de alta exigencia, no siempre placentero, construida fundamentalmente sobre la genitalidad y la respuesta sexual y es un espacio de alto riesgo de insegurización de la identidad masculina.

Es tiempo de que los hombres comencemos a reflexionar sobre nuestra sexualidad:

Que somos seres integrales y no solamente pene y testículos,

Que no somos hombres por lo que tenemos entre las piernas sino por lo que podemos hacer con  nuestras vidas.

Que la sexualidad por rendición, coito eyaculatoria y focalizado en sí mismo, debe ser reemplazada por una basada en el respeto, conociendo los intereses, deseos de nuestra pareja son válidas y cuando nos dicen No, es no.

Que el consumo de la prostitución es solo un medio de este sistema patriarcal, que nos quiere hacer ver como personas incontrolables sexualmente y justifica infidelidades y violencia.

Que la pornografía no es una herramienta de aprendizaje de la sexualidad, sino la cosificación de hombres y mujeres, su reducción a pene y vagina que hace daño en la vida cotidiana de hombres y mujeres. 

Que el aceptarse con necesidades emocionales puede cambiar el esquema de masculinidad tradicional y crear nuevas formas de relacionarse con las mujeres, en buenos términos de respeto, comprensión, comunicación, conciliación de intereses, abiertos al diálogo, solidaridad y corresponsabilidad.