Los rasgos de la escritura reflejan de manera inconsciente nuestra
personalidad y nuestros procesos mentales. De ahí que aprender a interpretarla
sea una herramienta de autoconocimiento verdaderamente útil. Todos los comportamientos se reflejan en la
escritura, en sus características grafognómicas (anatomía de la escritura),
algo que siempre tiene sus correspondencias a nivel psicológico. Una de las
cosas que nos dice el tamaño de la escritura es el grado en que nos valoramos,
en que nos tenemos en consideración
La escritura MUY GRANDE (4.5mm) nos habla de una persona que
tiene un excesivo concepto de sí misma y corre el peligro de caer en el
orgullo, en la vanidad. Es muy corriente en personas que tratan de compensar
una inseguridad o complejo de inferioridad dando una imagen totalmente opuesta.
A veces detrás de un vanidoso se esconde un gran tímido, una persona que sufre
tanto por su inseguridad que trata de evitar que se le note.
La escritura GRANDE
(3,5 y 4,5mm) es compatible con personas con un alto concepto de sí mismas
y tendencia al contacto con los demás, extrovertidas y que tienden a enfocar
los temas globalmente pero con buena organización en su trabajo.